
La primer producción del Ford Escort RS Turbo comenzó terminando el año 1984, con un diseño clásico de la Ford Motor Company y contando con unos detalles modernos que muchos amantes de los automóviles supieron aprovechar en todo el mundo, como los faros adicionales que adornaban su calandra.
Contaba con un motor de 1.6 litros que brindaba una potencia entre 180 y 200 CV, sobrealimentado por un turbo compresor Garrett T03 con radiador para la refrigeración del aire, de pistones lisos y válvulas de aire enfriadas con sodio.
Esta edición deportiva del clásico coche de Ford desarrollaba una velocidad máxima de 206 kilómetros por hora y una aceleración de 0 a 100 kilómetros por hora en 8.7 segundos.
La mezcla era controlada mediante una inyección Bosch KE-Jectronic, que a su vez era comandada por una instalación fabricada por Bosch-Motorola.

Su habitáculo contaba con asientos Recaro, y una suspensión delantera de placas transversales simples y longitudinales, sumada a una suspensión trasera de patas elásticas, palancas transversales y barras longitudinales favorecía la comodidad y reducía las vibraciones en su interior.
En su primera edición solamente podía ser adquirido en un color blanco diamante, mientras que la segunda (y última) serie de 1986 ofrecía una amplia gama de colores.
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