Hace unos días os ofrecí dos tips para evitar pagar demás a la hora de realizar el mantenimiento correspondiente en los concesionarios para los vehículos “cero kilómetro” y así conservar la garantía que os brindan las terminales automotrices a los que tienen la fortuna de adquirir un coche nuevo.
En esa oportunidad os dije que para evitar gastar demás, algo importante en tiempos de crisis financiera global, es importante evitar el lavado de motor y el cobro automático por mantenimiento riguroso. Aquí los tres consejos que me quedaron guardados en el HDD.
Nro3. EVITAR EL REEMPLAZO DE LAS MISMAS PIEZAS
Suele pasar que los mecánicos reemplacen algunas piezas de sus coches una y otra vez. En algunos casos corresponde a defectos de fabricación o piezas de mala calidad original. Googleen el modelo de su coche para ver en los foros de la marca cuáles son los defectos “originales” para evitar llevarse este chasco. Si está por comprar un auto nuevo, más aún. Evite gastar dinero en un auto que tiene problemas “genéticos”.
Nro4. REEMPLAZO FRECUENTE DE DIFERENTES PIEZAS
Supongamos que tenemos un problema en el tren delantero. Supongamos que el mecánico intuye que el inconveniente proviene de los amortiguadores. Supongamos que finalmente no son los amortiguadores sino algunos bujes de goma. ¿Cuántas veces debemos pagarle al reparador?
Esta situación es muy poco probable de que suceda ya que un mecánico calificado suele “dar en la tecla” y más si se trata de un coche nuevo. Pero si el mecánico no logra detectar una falla y el vehículo sigue con defectos, no corresponde que se abone la “mano de obra” de una segunda reparación.
¿Si no le devuelve el dinero o le quiere cobrar de nuevo? Pues cambie de mecánico… Ya encontrará uno bueno…
Nro5. LOS CONCESIONARIOS NO SON LOS UNICOS CALIFICADOS PARA DAR MANTENIMIENTO
Los que nos venden los autos nos insisten con que para que la garantía siga vigente, el coche debe ser atendido pura y exclusivamente en el concesionario oficial. Falso. Lo único que deben hacer en el concesionario son las reparaciones propias de la garantía, el retiro del producto o del trabajo después de la garantía que usted quiere que el fabricante pague. El resto, lo puede hacer con su mecánico de confianza siempre y cuando no “meta sus manos” demás abriendo partes que deben estar selladas.
Vía: Consumer Reports


