
El motor desarrollado para las motos Kawasaki GPZ 500 es un bicilíndrico que emplea la disposición del cigüeñal adoptado en forma transversal a la marcha de la motocicleta, con los ejes de ambos cilindros dispuestos en forma paralela y en dirección transversal.
Esto genera un motor sumamente compacto y con un costo de producción bastante bajo, contenido en un solo bloque y, por ende, con menos piezas para construir.
Además de ello, el motor dispone una muy buena refrigeración y una facilidad absoluta para el mantenimiento, debido a estar todo cómodamente dispuesto.
Estos motores cuentan con cuatro válvulas por cilindro, además de un eje equilibrado colocado delante del cigüeñal, girando al doble de la velocidad de éste y con el fin de eliminar las vibraciones del motor.

Cuenta con un doble árbol de levas que acciona las ocho válvulas mediante unos balancines intermedios dotados de regulación por tornillos y contratuercas.
Cuenta con una cadena múltiple situada en el centro del motor, lo que ocasiona el movimiento de los árboles de levas.
Además, presenta entalladuras en las cabezas de los pistones, lo que permite que éstos eviten roces con las válvulas en su desplazamiento.



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