
Hace unos días hemos visto los primeros dos tipos de filtros de aceite que podemos encontrar en el mercado, sus ventajas y desventajas en relación a su costo y su beneficio, y las diferencias básicas que encontraremos en su composición.
Además de ello, resaltamos la importancia de realizar un buen filtrado de aceite, para evitar los posibles daños y roturas tanto en cada pieza como en el motor en general.
El último de los tipos de filtro a analizar es el filtro centrífugo de aceite, que como su nombre lo indica, emplean una fuerza centrífuga para empujar las partículas nocivas hacia un papel de filtro.
Esta fuerza centrífuga es la encargada además de movilizar el aceite en su paso, llevándola a las paredes del filtro utilizando la presión de la misma, y llevándola automáticamente hacia ese filtro.

Suelen adorsársele imanes, que en caso de haber partículas metálicas dispersas en el aceite, tienen la misión de atraerlas fácilmente y evitar que dañen el filtro o pasen hacia el resto del circuito.
Estos tipos de filtros son empleados en aquellos motores que requieren especialmente un filtrado mayor, como por ejemplo los diésel de gran tamaño donde la carbonilla de la combustión tiende a depositarse sobre el cárter.


