Seguramente ya sabréis a rasgos generales qué es lo que hay que vigilar en el motor y con qué frecuencia (más o menos). En este post quiero hacer un resumen de las cosas que hay que revisar periódicamente para asegurar un buen funcionamiento del vehículo.
1. Nivel de anticongelante: lo ideal es revisarlo todas las semanas e ir rellenando el depósito con anticongelante y agua a partes iguales. Hay que tener en cuenta que no se debe abrir el depósito con el motor caliente.
2. Nivel de aceite: es recomendable revisarlo cada vez que se echa combustible, es tan simple como sacar la varilla, limpiarla, introducirla de nuevo y volver a sacarla para mirar el nivel. Recordad que se debe cambiar el filtro al hacer un cambio de aceite.
3. Líquido de la transmisión: el procedimiento es el mismo que para el aceite, además el motor debe de estar caliente para una lectura correcta. No es recomendable poner demasiado líquido.
4. Estado de las correas: deben ser revisadas al menos una vez al mes, hay que sustituir las que estén en malas condiciones y tensar las que estén flojas. Tened en cuenta que el típico sonido chirriante que producen muchos coches viejos suele ser por tener la correa del alternador floja.
5. Filtro del aire: se recomienda revisarlo cada dos meses, hay que cambiarlo si está sucio o si ha llegado al final de la vida útil marcada por el fabricante. Suele estar situado en una caja al final del conducto de admisión.
Muchas de estas tareas pueden parecer engorrosas, pero en realidad una vez que descubres donde esta situado cada componente en el motor de tu coche, se hacen en un momento.