La compañía nipona ha anunciado que en un futuro próximo sus vehículos tendrán en cuenta tanto al motor, el GPS, la dirección, los frenos y los diferentes sensores del vehículo, como al conductor para conseguir un comportamiento más suave.
Según ellos este sistema es transparente para el conductor y hará uso de los mapas del GPS para determinar cómo es la curva y así emplear lo que llaman el “pedal inteligente”.
Esto no es otra cosa que analizar todos los parámetros y de ésta manera activar los frenos para decelerar el coche al entrar en una curva para poder tomarla a una velocidad adecuada.
Otro sistema anunciado ha sido el “Active Stability Assist” (Asistencia Activa de Estabilidad). Éste sistema se encargará de monitorizar y controlar la fuerza de frenado y de propulsión en cada momento y en cada rueda, consiguiendo así una conducción más suave.
El primer agraciado con estos sistemas será el Nissan Fuga que saldrá al mercado a finales de este año o principios del que viene.
No sé que pensaréis de estas innovaciones, pero yo me mantengo escéptico, por un lado el progreso en estos campos está bien siempre que vaya unido a la seguridad, pero en este caso el sistema depende mucho del GPS, y la verdad, ¿vosotros confiaríais vuestra seguridad a un aparato que tarda media hora en encontrarse si lo encendéis a 200Km de donde se encendió por última vez?


