
Como en mecánica nunca podremos decir que hemos dicho lo suficiente, ha tocado el turno de ampliar aún más el sistema de amortiguación de un coche, del cual ya hemos mencionado su funcionamiento, y brindamos una serie de consejos de mantenimiento y solución de fallas.
Es así que en esta ocasión nos toca hablar de los sistemas de regulación, que le otorgan una mayor resistencia a la suspensión frente a diversas situaciones.
El primero de los reguladores a mencionar es el regulador de tensión o precarga del muelle, que consta de una especie de rosca en el cuerpo del amortiguador, localizándose generalmente en la zona superior del cuerpo.

Este regulador se encarga de brindar una mayor resistencia al hundimiento, enroscando la tuerca del muelle (el cual va sujeto debajo del amortiguador, y limita con el cuerpo)
El regulador de compresión está ubicado entre el cuerpo y el depósito (que como hemos mencionado anteriormente, cuentan con gas y aceite) y regulan la velocidad en que el muelle es comprimido, siendo más que nada un complemento al mismo.
Finalmente, el regulador de extensión es el que regula la velocidad de retorno del muelle, luego de la compresión, cerrando y abriendo unas válvulas que se colocan en el pistón.


