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Coches inolvidables: Peugeot 504

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TV 06 Coches inolvidables: Peugeot 504

Si os dijera que conduzco un coche casi indestructible, con un diseño que fue innovador en su época de la mano del prestigioso Pininfarina y cuyo primer modelo ya pasó los 40 años… ¿A qué marca me refiero?

No puede ser otra que el genial Peugeot 504. A la hora de escribir la historia de la industria automotriz del mundo, seguramente que una página destacada la tendrá el Ford T, habrá otra para el Volkswagen Beetle y cuando promediemos el siglo XX aparecerá con letras destacadas el Peugeot 504.

Comenzó en 1968 y hasta se consiguen en países recónditos modelos 2005 de idénticas características básicas a las del primer modelo. Si bien en Francia se fabricó hasta 1983, el éxito del “yeyo” -así se lo llama en Argentina- se dio en los países en vías de desarrollo. Justamente en Nigeria fue donde se dejó de fabricar.

Más de 3.500,000 unidades de 504 salieron de las distintas plantas del “león” a lo largo y a lo ancho del planeta. ¿Usos? Familiar, taxi, ambulancia, vehículo de carga -en su versión pick up- y hasta todo terrenos en África.

Su motorización en gasolineros tuvo tres versiones: 1600 cm³ y 1800 cm³. Los diesel venían en algunos sitios con un motor Indenor de 2,3 litros.

peugeot504b Coches inolvidables: Peugeot 504

El sucesor del inolvidable 404, del que ya he hablado, era tan exitoso en las concesionarias que convivió por un tiempo con su reemplazo el 505 e incluso hasta lo superó en algunos sitios. “Si en un auto se puede abrir una ventana al sol, se puede todo” decía una vieja publicidad gráfica… Y el Peugeot 504, lo pudo…


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  • http://elblockdedibujo.blogspot.com/ jorge

    Precisamente estoy preparando una entrada sobre el 504 GL (1979) con el que aprendí a conducir hace ya 20 años. Al leer tu entrada, además de tenerte envidia por conservar tan singular coche, he recordado las aventuras y desventuras que me sucedieron durante los 10 años que lo conducí. Lamento, muy a menudo, no haberlo conservado, aunque -por fortuna- sí conservo mi vespa. No te desprendas de él.
    Un saludo

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