
La funcionalidad básica del acondicionador de aire del motor de nuestro coche es la de hacer pasar una proporción adicional de aire permitiendo las revoluciones del motor cuando éste aún se encuentra frío.
Anteriormente, en coches que utilizaban carburadores, en lugar de este dispositivo se utilizaba un ahogador.
Cuenta con una placa de restricción que se acciona a través de un muelle o resorte, permitiendo un mayor pasaje de aire que aumenta las revoluciones.
A medida que las revoluciones aumentan, el resorte actúa comenzando a cerrar el pasaje de aire, reduciendo las revoluciones hacia un regimen inferior.
La lámina es calentada mediante electricidad con una resistencia que pasa por el centro del resorte, que permite controlar el tiempo de apertura.
Si este sistema no funciona correctamente, el motor no funcionará de forma correcta cuando el coche aún está frío.


