
La división Oldsmobile de la General Motors dejó de funciona en el año 2004 y con ella se cerraron muchas leyendas del mundo del motor, entre ellas, la del primer “Muscle Car”
Con la presentación del Oldsmobile 88 se abría paso a un coche americano de altísima potencia, dimensiones prolongadas en longitud (acorde a la moda sobre ruedas de los años 50) y la combinación de motores V8.
Fue justamente un motor V8 el que movilizó a estos coches, que contaban con una transmisión manual de 3 velocidades, un modelo de serie que era utilizado tal como se comercializaba en las carreras de NASCAR (ganando seis de las 9 carreras que se disputan) y ganándose el mote de “Rey de NASCAR”

Su producción comenzó en el año 1949 y finalizó en 1999, contando con once rediseños distintos, un sinfín de ediciones de dos y cuatro puertas y adaptaciones a las exigencias y estéticas de cada época, lo que bien podría servir para trazar una linea de tiempo y analizar las distintas tendencias en el mundo del motor.
El primer Muscle Car, que supo marcar un antes y un después en el mundo de los coches deportivos americanos, con una gran potencia y con una larga historia que abarca todas las épocas.




