
Como todas las semanas os traemos las llamadas a revisión realizadas por la red de alertas de la unión europea y por el instituto nacional de consumo. Esta semana viene cargadita de llamadas así que vamos directos al grano.
- Honda CR-V: según el INC, “el retén del eje de accionamiento de la bomba inyectora puede haber sido sometido a una temperatura demasiado alta durante el proceso del montaje. El exceso de temperatura puede agrietar el retén de goma, permitiendo una fuga de gasoil en el compartimiento del motor provocando un olor de gasóleo, un charco de gasóleo debajo del coche o potencialmente, un fuego en el compartimiento del motor.” El modelo afectado es el CR-V-RE6 con números de bastidor de SHSRE6**0AU012494 hasta SHSRE6**0AU018038. No obstante la propia marca se pondrá en contacto con los usuarios afectados.
- Toyota Avensis T22 y T25: y seguimos con la marca japonesa, “debido a un bajo espesor de la tubería de combustible, se pueden producir pequeñas grietas por las fluctuaciones de presión y, en el peor de los casos, pérdidas de combustible. La fuerza de sujeción de la válvula anti-retorno de la bomba de alta presión del combustible puede verse reducida, debido a la fatiga de la junta de sujeción de la válvula. El uso continuado puede producir pérdidas de combustible”. Los modelos afectados son los que lleven el motor 2.0 ó 2.4 con inyección directa de gasolina y la propia Toyota informará a los afectados.
- Lexus IS250 y IS250 C: de nuevo, según el INC el problema está en un “insuficiente apriete del sensor de presión de combustible conectado a la tubería de suministro de combustible. Existe la posibilidad de que, con el tiempo, el citado sensor se pueda aflojar. Se podrían ocasionar pérdidas de combustible, a través de la junta que se utiliza en la conexión entre el sensor y la tubería , y a través de la porción roscada del sensor”. Al igual que en el caso anterior, la propia Toyota informará a los propietarios afectados.
- Land Rover Discovery 3 y Range Rover Sport: en este caso la red de alertas de la unión europea ha avisado de un riesgo de incendio debido a que la bomba de combustible de alta presión puede presentar fugas. El problema afecta a los vehículos a los que se les haya sustituido la bomba de combustible y que hayan sido fabricados entre 2007 y 2009.
- Citroën C4, C4 Picasso, C5 II, C5 (X7) y Jumpy: para estos modelos de la firma francesa se ha avisado de problemas en la bomba de vacío del sistema de frenos, que podría fallar limitando la potencia de frenado del vehículo.
- Jeep Wrangler y Wrangler Unlimited: por lo visto el parachoques delantero podría desprenderse pudiendo llegar a golpear los conductos del líquido de freno, provocando una fuga. Los modelos afectados fueron fabricados entre 2007 y 2010.
- Jeep Cherokee: el todo-terreno de la marca inglesa podría sufrir un problema con los motores de las escobillas del limpiaparabrisas, limitando así la visibilidad del conductor. El fallo afecta sólo a los modelos fabricados a lo largo del 2008.