
En el anterior post hablamos sobre los fallos más comunes que provocan que se encienda el piloto de fallo motor, y que desgraciadamente también suelen ser los más caros de reparar.
Pero existen otros fallos que también pueden provocar que se encienda esta luz, y que con un poco de maña por nuestra parte podemos arreglar para evitar tener que pasar por el taller.
Uno de ellos puede ser debido a que se halla mojado alguna parte del motor donde el agua no es bienvenida, haciendo que alguno de los tropecientos sensores que hay dé una lectura errónea y haga saltar el piloto.
Es un fallo bastante común entre los conductores que acostumbran a lavar el coche por completo, motor incluido. No es una práctica recomendable, y acaba dando muchos quebraderos de cabeza, así que la próxima vez que levantes el capó del coche manguera en mano, piénsatelo mejor.
El otro problema que podría provocar que se nos encendiera el testigo de fallo motor es un mal estado de los cables de las bujías.
Con el tiempo estos cables se deterioran haciendo que no llegue suficiente carga eléctrica a las bujías, que no harán la suficiente chispa, lo que provocará que se encienda el famoso aviso. Revisa los cables con el coche parado buscando rajas o agujeros, si están gastados, lo mejor es que los reemplaces.
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