
Vamos a terminar esta serie de posts sobre como detectar problemas en nuestro vehículo atendiendo a las pistas que van apareciendo. Esta vez hablaremos sobre cómo cambia el comportamiento de nuestro vehículo.
Un conductor experimentado seguramente se dará cuenta cuando algo va mal en el vehículo, una vibración poco usual, o un endurecimiento de la dirección seguramente nos esté indicando que es hora de hacer una revisión.
Muchas veces estos cambios se van produciendo poco a poco, de manera que apenas los advertimos, es más, si, por ejemplo, hacemos un viaje en un coche prestado, al volver a coger el nuestro notaremos muchas variaciones de las que no nos habíamos percatado. Con esta pequeña guía veremos a qué pueden ser debidas.
- Las vibraciones generalmente se producen por llevar las ruedas desequilibradas, aunque cualquier problema con los neumáticos puede provocarlas. Es mejor tratar el problema cuanto antes ya que puede acabar dañando seriamente la suspensión y el sistema de dirección.
- Si los amortiguadores están en mal estado notaremos una variación en el comportamiento del coche. Una manera de saber si están en buen estado es realizar una sencilla prueba. Nos apoyaremos en la carrocería encima de cada rueda y haremos fuerza hacia abajo, al soltar, el coche debería volver a subir sin rebotar. Si rebota más de una vez es que hay que ir pensando en reemplazar las suspensiones.
- Por último, si notamos que nuestro vehículo tiende a irse hacia un lado puede que la dirección esté dañada o desalineada.
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