El ahorro de combustible es tal vez la principal ventaja que ofrece la reducción del peso de los coches. Esa es una de las apuestas en las que trabajan los ingenieros de Ford Motor Company y Dow Automotive Systems, una unidad de negocio de The Dow Chemical Company, que unieron esfuerzos para desarrollar a bajo costo materiales compuestos por fibra de carbono que permitirán una reducción de hasta 750 libras de los coches de gran volumen.
Este es un resultado que las compañías quieren alcanzar antes de que finalice la década, y que también permitirá mejoras en el funcionamiento eléctrico de los coches.
Según lo detalló Florian Schattenmann, director de Investigación y Desarrollo de Dow Automotive Systems, “la reducción de peso del vehículo para nuestros clientes a través de un diseño inteligente con un enfoque de materiales ha sido una prioridad”, agregó que el trabajo conjunto con Ford “es el siguiente paso lógico para el progreso ya alcanzado a través del uso de materiales ligeros de alta resistencia y tecnología de polímeros “.

Por su parte, el director técnico de Ford y vicepresidente de Investigación e Innovación, Pablo Mascareñas, resaltó las bondades del trabajo que se realiza con Dow que permitirá avanzar en el ahorro de combustible. “La reducción de la masa y la mejora de la aerodinámica son claves para reducir la carga de trabajo”, aseguró.
El trabajo con compuestos de fibras de carbono es usado en los coches de carreras durante décadas, pues permite una combinación única de alta resistencia y baja masa. La poca aplicación de estos elementos implica grandes costos, por lo que su uso no ha sido frecuente.
La asociación de las dos compañías permitirá combinar lo mejor de las capacidades y experiencia de Ford en diseño, ingeniería y producción de alto volumen de vehículos, mientras que Dow Automotive aportará sus fortalezas en investigación y desarrollo, ciencia de los materiales y el alto volumen de procesamiento de polímeros.
El éxito de esta unión permitirá que los componentes de fibra de carbono puedan comenzar a aparecer en los nuevos coches de Ford en la última parte de esta década, un beneficio que permitirá a los comprados, también, el ahorro en combustible.
