
Seguro que más de uno de nosotros ha tenido problemas en el taller, ya que a la hora de ver la factura vemos un precio por encima de lo previsto. Ésto nos hace criticar a los talleres por los el alto coste de la reparación, sustitución excesiva de piezas o realización de tareas no previstas.
En algunos casos tienen razón los clientes. Sin embargo, en muchos otros casos sucede por el desconocimiento de los clientes y, al recibir la factura de la reparación, quedan sorprendidos en muchos casos.
Para no tener ningún problema la próxima vez que acudimos al taller, debemos solicitar desde un primer momento un presupuesto detallado donde vienen reflejadas las tareas a realizar y materiales. De esta forma, antes de reparar el coche sabremos exactamente el coste del trabajo que van a realizar y, en caso de no estar de acuerdo, podemos abandonar el taller sin reparar el coche.

En algunos casos también puede ocurrir que sólo teníamos previsto, por ejemplo, realizar el mantenimiento del coche pero, durante el mismo, se ha visto que son necesarias cambiar las pastillas de freno. Las pastillas de freno obviamente no estarán reflejadas en el primer presupuesto. En este caso, para no llevarnos sorpresas, el taller debe avisarnos previamente para solicitar nuestra autorización. Nosotros podemos solicitar también un presupuesto para decidirnos por su sustitución o no.
Basándonos en un presupuesto, el taller tiene que ceñirse a él. Si tarda más tiempo del presupuestado, no se le puede cobrar al cliente, por lo que tiene que asumirlo el propio taller.
Por lo tanto, a la hora de acudir con nuestro vehículo al taller, es muy recomendable solicitar un presupuesto donde se puede ver de forma detallada todas las piezas necesarias, el precio de las mismas, las horas de trabajo y el coste de la mano de obra.
Más información – 9 consejos para elegir un buen taller, Cambio de pastillas de freno
Pingback: No te olvides de pedir presupuesto en el taller