
Los diseños de automóviles de los años ’50 quedarán inmortalizados por la gran cantidad de películas clásicas (como es el caso de la trilogía de El Padrino), que elegían a los coches lujosos para protagonizar desde persecuciones hasta escenas de suspenso.
Un coche que nos recuerda mucho esos momentos es el Hudson Hornet 6, construido por la desaparecida fábrica Hudson, ganadora cuatro veces consecutivas de las añoradas carreras de “stock-car”
Con un motor bastante obsoleto para la época (se trataba de un V6) el Hudson Hornet generó en 1952 una revolución para los coches de su género, presentando un sistema llamado “step down” que centraba su estructura en un chasis extremadamente bajo, con soportes longitudinales.



